¿Por qué calificamos?

martes, 19 de mayo de 2009



Como docente sería feliz si no tuviera que poner notas. Y no sólo por el hecho tremendamente engorroso de tener que corregir constantemente ejercicios, exámenes, pruebas, bajo unos criterios supuestamente objetivos. No nos engañemos, toda nota es subjetiva. Y por cierto,¿cómo se puede medir el aprendizaje? porque eso es al fin y al cabo una nota, una medición. ¿Cual es el punto de referencia?. ¿Los contenidos mínimos?, ¿las CCBB?, ¿o la superación personal?.Y ¿quién tiene derecho a decidir quien es mejor o peor, más válido, más inteligente, más capaz?. Yo no me siento valedora de ese derecho solo por ser profesora. Me gusta enseñar, sí, pero no quiero tener que juzgar. Me resulta tremendamente molesto e injusto. Porque por más que lo intente no podré ser nunca objetiva, hay cosas que se me escapan. Creo que la evaluación debe partir de uno mismo, pero claro, eso es algo a lo que no nos acostumbran. Estamos habituados a medirnos por raseros impuestos, siempre pretendiendo mirar por los ojos de los demás para sentirnos válidos. Y cuando somos autocríticos no tenemos sentido de medida, o bien nos engañamos a nosotros mismos siendo excesivamente benevolentes, o nos pasamos al lado contrario llegando incluso a actitudes victimistas del tipo, yo no valgo, no soy capaz, para qué molestarme si no lo voy a lograr.




Desearía formar parte de un sistema educativo que ayudara a formar personas capaces de ser autosuficientes, realistas, que enseñara a disfrutar de un trabajo bien hecho y aprovechara esa característica tan humana que es la curiosidad y el ansia de aprender, de mejorar, de evolucionar, de imponerse uno mismo, y no los demás las metas. Observa a un niño pequeño y verás como disfruta con cada nuevo paso que da hacia adelante -¡mamá!, mira, ya soy grande, ya puedo hacerlo solito- Así somos los humanos, o así estamos destinados a ser antes de que el sistema nos atonte, nos anule, nos quite todas las ganas, la creatividad, la capacidad de decidir. ¿De verdad los docentes estamos aquí para educar?, ¿o sólo para domesticar?. Porque muchas veces siento que a eso es a lo que nos lleva tanta estúpida burocracia, tanta norma sin sentido, las inútiles programaciones que sólo nos sirven para aprobar oposiciones,otro trámite más. Y suma y sigue. No nos preparan para ser felices. Este sistema crea seres competitivos, ser mejor es estar por encima del otro, yo gano si tú pierdes...
¿Por qué no podemos ganar todos?

0 comentarios:

Publicar un comentario